A treinta kilómetros al sur de El Cairo, en el desierto que bordea la meseta de Saqqara, se alza la estructura arquitectónica más antigua del mundo que puede visitarse hoy en pie: la Pirámide Escalonada del faraón Djoser, construida hace más de cuatro mil seiscientos años. Antes de las pirámides perfectas de Giza, antes de cualquier gran monumento de piedra en la historia de la humanidad, fue aquí donde el genio humano dio su primer salto hacia el cielo.
Saqqara: la necrópolis de Menfis
Saqqara es una de las necrópolis más antiguas y extensas de Egipto. Durante más de tres mil años, faraones, nobles y altos funcionarios fueron enterrados en esta meseta de piedra caliza que domina el desierto occidental. Su nombre proviene de Sokar, el dios egipcio de los muertos, y su extensión abarca unos siete kilómetros de longitud.
Las excavaciones en Saqqara continúan produciendo descubrimientos extraordinarios: en 2020 y 2021 se encontraron más de cien sarcófagos de madera pintada perfectamente conservados, estatuillas doradas, instrumentos musicales y libros de los muertos. Saqqara sigue siendo uno de los yacimientos arqueológicos activos más importantes del planeta.
La Pirámide Escalonada de Djoser
Construida alrededor del 2650 a.C. durante el reinado del faraón Djoser de la Tercera Dinastía, la Pirámide Escalonada es el primer edificio monumental de piedra cortada de la historia. Antes de su construcción, las tumbas reales eran mastabas, estructuras rectangulares de adobe. El arquitecto Imhotep tuvo la visión de apilar seis mastabas de piedra caliza de tamaño decreciente, creando una escalera de seis peldaños hacia el cielo.
La pirámide mide 62 metros de altura y su base es de 121 por 109 metros. Está rodeada de un complejo funerario de 15 hectáreas protegido por un muro de piedra caliza de diez metros de altura con falsas puertas que simbolizan los palacios del faraón. Dentro del complejo hay un patio de festivales, capillas, templos y una tumba secundaria para las vísceras del rey.
Imhotep: el primer genio de la historia
Imhotep fue el arquitecto que diseñó y supervisó la construcción de la Pirámide Escalonada, y es la primera figura no real cuyo nombre ha llegado hasta nosotros con atributos específicos de genio. Era también médico, sumo sacerdote de Ra en Heliópolis, poeta, filósofo y astrónomo. Su reputación fue tal que, siglos después de su muerte, los egipcios lo deificaron y los griegos lo identificaron con su dios de la medicina, Asclepio.
El hallazgo más reciente en Saqqara, en 2023, incluye fragmentos de una estatua de Imhotep, lo que ha generado enorme entusiasmo entre los arqueólogos. Encontrar imágenes del gran arquitecto sería uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas.
Qué más ver en Saqqara
Más allá de la Pirámide Escalonada, Saqqara ofrece una riqueza arqueológica que podría llenar varios días de visita. Las tumbas de los nobles de la Sexta Dinastía contienen algunos de los relieves pintados más detallados y mejor conservados del Antiguo Imperio, con escenas de la vida cotidiana: pesca, caza de hipopótamos, fabricación de pan y cerveza, músicos y bailarines.
La pirámide de Unas, el último faraón de la Quinta Dinastía, contiene los Textos de las Pirámides, las inscripciones religiosas más antiguas del mundo. El Serapeum es un impresionante conjunto de galerías subterráneas donde se enterraba a los toros Apis sagrados en gigantescos sarcófagos de granito de hasta setenta toneladas.
Cómo llegar y visitar Saqqara
Saqqara está a 32 kilómetros al sur del centro de El Cairo. La forma más cómoda de llegar es en taxi o coche privado desde El Cairo o Giza (unos 45 minutos). También puede incluirse en una excursión organizada que combine Saqqara con las pirámides de Dahshur y los restos de la antigua capital Menfis, a pocos kilómetros. Las entradas permiten el acceso al recinto y a algunas tumbas; las tumbas más especiales requieren permiso adicional. Lleva sombrero y agua, ya que hay poco refugio del sol.

